lunes, 25 de abril de 2011

Oración al Señor de los Milagros

Oración del Obispo Auxiliar de Lima, durante el homenaje del Arzobispado a la venerada imagen del Señor de los Milagros:

Cristo Morado, a ti venimos en procesión, porque sólo tú tienes palabras de vida eterna, eres el único salvador del mundo ayer, hoy y lo serás siempre.


Al inicio del tercer milenio que hemos comenzado, queremos Señor responder con generosidad al llamado del Papa Juan Pablo II, a remar “mar adentro”, con el entusiasmo de la nueva evangelización; proclamándote a ti, la buena nueva antigua y siempre joven y vigente, con nuevo ardor, métodos y nuevas expresiones.

Señor de los Milagros, llévanos a contemplar tu rostro en compañía de Santa María. Concédenos una conversión profunda y sincera, que es reconciliación de vida nueva, y ayúdanos a ser santos, porque no hay mayor tristeza e irresponsabilidad para los tiempos que nos ha tocado vivir, que la de no trabajar ardorosamente para nuestra santidad. Renueva en tu amor nuestras parroquias, nuestras comunidades religiosas, para que sean casas y escuelas de oración y de comunión.

Que sepamos escuchar y anunciar así la palabra de vida, con un corazón generoso, como la Virgen María. Señor de los Milagros, ayúdanos a descubrir la acción misericordiosa en nuestras vidas, sobre todo en el sacramento de la reconciliación. Suscita en nuestras vidas el asombro eucarístico, porque en la eucaristía tú estás realmente presente.

Señor de los Milagros, bendice nuestras familias para que como verdaderas iglesias domésticas sean auténticos cenáculos de amor y santuarios donde la vida sea amada, protegida y defendida desde la concepción hasta la muerte natural.

Señor de los Milagros, toca los corazones de los jóvenes, para que se comprometan generosamente con nuestra Iglesia. Haz que nuestra arquidiócesis se vea bendecida con el aumento de nuevas vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa.

Señor de los Milagros, apóyanos en nuestros esfuerzos por construir un Perú más justo y reconciliado. Haz que brillemos por nuestro amor hacia los más pobres, por nuestra solidaridad con los enfermos, ancianos, explotados; haz que brillemos Señor por nuestra capacidad de perdonar al que nos ofende.

Señor de los Milagros, te encomendamos a nuestros enfermos, a nuestros ancianos, a nuestros niños. Que en todos nuestros esfuerzos, sepamos cooperar activamente con tu gracia, porque sin ella nada podemos; nos alienta el saber que contamos con tu compañía, fuerza inspiradora y consoladora para nuestro camino.

Nos alienta saber que contamos con el impulso de tu espíritu, como en Pentecostés, que nos impulsa hoy a caminar animados por la esperanza en no defraudarte.

Nos alienta saber que contamos con la guía y protección maternal de María, que nos acompaña en este camino como aurora luminosa y guía segura.

Nos alienta saber que contamos con la ayuda de nuestros santos peruanos, de Santa Rosa de Lima, de San Martín de Porres, de Santo Toribio de Mogrovejo, de San Francisco Solano, de San Juan Macías, y de la beata Sor Ana de los Angeles. El ejemplo y la intercesión de vida de ellos son indicación para que hagamos florecer en el Perú de hoy una nueva oleada de santidad, que transforme nuestra sociedad y haga presente en ella la ansiada civilización del amor.

Señor de los Milagros, que nuestra Iglesia de Lima, que la Iglesia que peregrine en el Perú te encuentre, porque sólo tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.

Así sea, amén.

Fuente: Arzobispado de Lima